| Domingo 28 de Octubre de 2007
Prendas que captan el ritmo cardíaco y alertan al usuario sobre cualquier problema de salud a través de un SMS o un email. Zapatillas compatibles con el iPod y remeras que detectan Wi-Fi. Aleaciones especiales y métodos técnicos impulsan el creación de nuevas formas de indumentaria
Prendas que captan el ritmo cardíaco, miden la presión arterial y captan la temperatura del cuerpo para, luego, reportar al usuario cualquier dolencia a través de un mensaje de texto o un email.
Chalecos para niños que, dotados con una navegador satelital GPS, permiten conocer con exactitud la ubicación geográfica en la que se encuentra cualquier persona.
Zapatillas capaces de conectarse en forma directa con las iPod Nano de Apple, y que combinan un sensor y un receptor inalámbrico para brindar información en directo sobre la performance del deportista que las utiliza.
Remeras provistas con un detector de señales Wi-Fi que informan
al usuario respecto de qué lugares son aptos para conectarse con una portátil. Anteojos y camperas que incorporan reproductores de música en formato MP3.
Todos estos no son más que ejemplos de una tendencia concreta: en todo el mundo crece el desarrollo y la adopción de indumentaria que combina elementos textiles con desarrollos tecnológicos de última generación.
Mediante cámaras, GPS, micrófonos y otros sensores en las prendas,
la ropa inteligente proporciona, en cada caso, información en tiempo real basada en el contexto físico y virtual del individuo que la lleva puesta.
De este modo, amplían y enriquecen la memoria de quien las viste, conocen lo que rodea al usuario y reaccionan de forma adecuada para adaptarse a sus necesidades.
Impulsadas por la revolución que se produjo en el terreno de las nuevas aleaciones, y el desarrollo de la nanotecnología -disciplina que hace todo cada vez más microscópico- este tipo de prendas ya se fabrica en serie.
Actualmente,
existen en el mundo por lo menos 10 empresas dedicadas a desarrollar y distribuir ropa inteligente. La mayoría están instaladas en Europa y los Estados Unidos. El auge de la tendencia puede ubicarse en la década anterior, cuando se realizaron los primeros encuentros internacionales para exponer los avances y sus proyecciones.
Por entonces, se hablaba de camperas con computadoras para poder navegar y recibir emails mientras uno, por ejemplo, iba caminando. Y se mencionaba además unos zapatos que a través de un apretón de manos entre usuarios de ese calzado transmitían información.
Más allá de estas ilusiones primarias, lo cierto es que poco a poco comenzaron a fabricarse las primeras prendas. Y surgieron adelantos concretos.

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Los avances se orientan a la incorporación de nuevas tecnologías de la comunicación en las prendas, respetando las líneas del diseño, considerando la estética y el uso de las producciones”, explicó, a infobaeprofesional.com, Mónica Pombo, Rectora de la escuela de arte multimedial Da Vinci.
“Las ventajas a futuro se verán en la interconexión que pueda desarrollarse entre la indumentaria y las distintas funciones que puedan incorporarse a través de las TICs”, agregó.
Moda TI
Pombo señaló que en un primer momento las creaciones de ropa inteligente apuntaban a “encontrar una solución a problemas vinculados con salud, seguridad, o consistían en prendas que aislaban el frío o reducían los niveles de transpiración corporal”.
“En este momento, hay una tendencia al diseño inteligente, que apunta a brindar mejores estándares de comodidad al usuario, acompañando las novedades con tecnología de comunicación”, precisó.
En cuanto a la indumentaria que, dotada con componentes electrónicos, puede hallarse en algunos mercados del mundo, Pombo dio cuenta de prendas que “tienen instaladas una serie de microsensores que captan la temperatura, el ritmo cardíaco, la presión arterial, la humedad y los sonidos del corazón”.
La ropa que incorpora estos desarrollos “procesa esa información y envía un reporte al usuario, mediante un SMS o correo electrónico”. “Otro prototipo son prendas dotadas con fotoceldas flexibles y una salida USB que permite recargar la batería de un iPod en aproximadamente dos horas de conexión”, aseveró.
Tech-a-Porter
Patricia Doria, diseñadora de indumentaria de la Universidad de Buenos Aires y profesora de la Universidad de Palermo, señaló a este medio la expansión que exhibe actualmente el concepto “Tech-a-Porter”; tendencia que promueve la inclusión de nuevas tecnologías en la confección de indumentaria.
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La moda Tech-a-Porter aborda lo último en tecnologías aplicadas al mundo fashion. Ahí es donde aparecen prendas con el iPod incorporado. También está esa cuestión de contar con las manos libres y trasladar todo pegado al cuerpo”, explicó.
Doria comentó que “el surgimiento de prendas desarrolladas con fibras inteligentes puede decirse que comenzó en los años ‘60, cuando Pierre Cardin empezó a utilizarlas en algunos diseños de alta costura”.

También destacó que las mayores aplicaciones de fibras inteligentes “son en los segmentos de salud e indumentaria deportiva, aunque también existe una clara inclusión en lo que hace al resto de las prendas”.
“Sin dudas, es la computación para usar. Igualmente, mucho de esto ya se utiliza desde hace años.
Una muestra es el Biofresh, un componente que permite a la fibra regenerarse, actúa como antibacterial, y permite neutralizar la transpiración en las medias, por ejemplo”, graficó.
Según Doria, la función de las fibras inteligentes consiste en emular el funcionamiento corporal. También, en algunos casos, se destacan por dar otro tipo de beneficios a sus usuarios: “Hay prendas que, en el caso de las personas afectadas por diabetes, efectúan mediciones de transpiración para precisar el estado del paciente”, dijo.
Más allá de estas aplicaciones, la entrevistada sostuvo que la variable precios limita, por el momento, la comercialización masiva de este tipo de productos. Por dar un ejemplo, Doria comentó que
una remera confeccionada con fibras inteligentes puede costar alrededor de u$s165.
Representantes Con relación a las empresas textiles que comercializan en el mundo ropa inteligente, puede mencionarse a las firmas Reima, Clothing+, Verhaert, Sensatex y Biosteel.
Ya en América latina, y según aseguró un matutino porteño hace escasas semanas, el empresario Miguel Caballero ofrece una colección de ropa blindada hecha con telas livianas. Los precios de estos productos oscilan entre los 290 y los 2.900 dólares.
Caballero diseña prendas que
pueden cambiar de color, como el uniforme que utilizan algunos ejércitos, medir el ritmo cardíaco e, incluso, dar cuenta de los niveles de presión arterial. Todo a través de microsensores.

Igualmente, la llegada al mercado de productos desarrollados en combinación con nuevas tecnologías crece a paso sostenido. Y una muestra de esto puede ubicarse en los anuncios que sacudieron el ámbito de la indumentaria en estos últimos meses.
Recientemente, la británica Blade Runner puso a la venta un chaleco para niños que incluye un detector electrónico. El objetivo es que las madres puedan hallarlos en caso de perderse.
La prenda, que se vende a unos 500 dólares, puede rastrear con precisión la longitud y latitud en la que se encuentra el menor perdido.
El chaleco cuenta con un detector digital electrónico GPS y fue creado por la misma compañía que produce indumentaria para Scotland Yard y los servicios secretos británicos.
En tanto, ThinkGeek.com lanzó una prenda que ahorra la incomodidad de llevar encima un detector Wi-Fi, ya que le permite conocer al usuario qué lugares son aptos para conectarse con una portátil.
Denominada Wi-Fi Detector Shirt,
la remera incorpora un detector de señales inalámbricas y un panel frontal que se ilumina, con intensidad variable, cuando la conexión wireless resulta detectada: cuanto más fuerte es la señal, más luminosas son las barras, y a la inversa.
Wi-Fi Detector Shirt funciona con tres pilas AAA y se comercializa a un precio de 30 dólares.
La apuesta de NikeA nivel local, las miradas se las lleva Nike, que presentó unas zapatillas que se conectan directamente con el reproductor iPod Nano de Apple.

El calzado en cuestión, denominado Nike Plus, incorpora un dispositivo que facilita la interconexión entre ambos productos. Dicha tecnología
combina un sensor y un receptor inalámbrico que brinda información sobre la performance del deportista.
El sensor se coloca en un bolsillo incorporado en la plantilla de la zapatilla Nike y eso permite registrar la distancia, el tiempo, la velocidad y hasta las calorías que se queman durante el entrenamiento.
Este desarrollo para las Nike Plus fue lanzado en julio pasado y tiene como finalidad permitir que mientras los deportistas escuchan música en los reproductores de Apple también puedan tener un registro de cómo va su desarrollo atlético.
Patricio Eleiseguipeleisegui@infobae.com © infobaeprofesional.com